
a mi hermana le digo que su padre está en el cielo pero la verdad es que yo lo busco en el horizonte que se ve desde casa. me quedo mirándolo, sabiendo que se encuentra allí, detrás de las nubes, y pienso en él y me alegra que haya elegido un sitio tan agradable para pasar el resto de la eternidad.
se fue nadando, me gusta creer que fue así, porque el mar no se le hacía ni grande ni inmenso y porque lo trataba de tú. de pequeño lo veia nadar hasta las barcas ancladas frente a la orilla, se perdía detrás de ellas y al rato volvía a aparecer. esta vez no volverá, esperará a que llegué yo allí, algún día.

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